instrumentistas

Ala Voronkova, violinista

Pasión, lirismo, virtuosismo Ala Voronkova no es sólo la heredera de una tradición musical que aúna precisión técnica, musicalidad y oído absoluto. Ganadora de varios concursos internacionales, su amor por el instrumento forjó la carrera de una niña prodigio, ya que su obsesión por el violín comenzó incluso antes de que pudiera hablar. Primero en Ucrania y más tarde en Rusia, Voronkova realizó una carrera meteórica, actuando en las principales salas de concierto de ambos países y en la radio y en la televisión soviéticas. La violinista ucraniana ha venido complementando su actividad como solista con la de miembro de distintos grupos de cámara y de importantes orquestas sinfó nicas. Su salto a Europa, en 1991, acabó consolidando una de las carreras más relevantes gracias a la pasión que pone en sus actuaciones, al lirismo de su fraseo y a ese virtuosismo que la identifica como intérprete de excepción, en una mezcla perfecta de talento y de legí tima heredera de una de las escuelas violinísticas de referencia.

Nacida en Kiev, se graduó en el Conservatorio Chaikovsky de Moscú con el mítico Yuri Yankelevich, completando más tarde su doctorado en el Instituto Gniesini con Nelly Shkolnikova. Durante varias temporadas fue invitada a participar en la Orquesta del Teatro Bolshoi, donde también formó parte de la Orquesta de Cámara y del Ensamble de Violinistas del afamado teatro moscovita, además de fundar el Trío del Bolshoi y el Cuarteto Bolshoi con los que realizó actuaciones por varias capitales soviéticas; más tarde fue contratada como solista de la Filarmónica de Moscú. Una vez establecida en Barcelona, ha trabajado como solista y concertino asociado de la Orquestra simfònica de Barcelona i nacional de Catalunya y como concertino invitada de la Orquestra Simfònica del Gran Teatre del Liceu. Ha realizado actuaciones en diversas ciudades de Alemania, Brasil, Colombia, Corea, España, Francia, Hungría, Italia, Japón, Líbano, Polonia, Rusia, Suiza y Ucrania, tanto en música de cámara como sinfónica. Reconocida como una eminencia en el repertorio ruso, sus intereses musicales la han llevado a experimentar en otras estéticas interpretando y grabando, por ejemplo, la obra completa para violín de Xavier Montsalvatge, o la integral de sonatas para violín y piano de Pavel Juon. En su amplio catálogo de grabaciones comerciales destaca el dedicado a los cuartetos de cuerda de Eduard Toldrà, Premio Ciutat de Barcelona.

"Fueron dos horas de música difícil y magnética en las que Voronkova, plantada en el centro de un escenario de madera desnudo y sin ornamentación alguna, hacía luchar el arco con las cuerdas en una equilibrada combinación de virtuosismo y furia. Aparte de la habilidad técnica, el esfuerzo físico de la interpretación era tan grande que los espectadores permanecíamos en vilo, temerosos de que algo interrumpiera aquel derroche sonoro."
El Pais